Nuestra legislación laboral contiene una previsión de indemnización por años de servicio en caso de despido por necesidades de empresa. Como la indemnización está pagada por el empleador, eso a menudo lleva a dos incentivos perversos, contrapuestos, que no nos ayudan en nada:
1. Empleadores chanta tienen incentivo de no despedir sino hacer la vida laboral imposible a los empleados para que estos se vayan de "voluntad" propia. Conozco personas a quienes les han pedido "hacer la vida dificil" a sus colegas para que se vayan.
2. Empleados chanta tienen incentivos de no renunciar cuando se quieren ir, y en vez de eso empeoran su desempeño y la actitud hacia el trabajo, pero manteniendose dentro de los limites exigidos por la ley y su contrato, esperando así que el empleador los despida. Conozco personas (amigos incluso) con esta actitud de "es mi plata" (cito) cuando en realidad no lo es.
Esto lleva a una constante lucha entre quién trabaja peor y quién trata peor. Algo que a mi por lo menos me parece perverso. Eso se hace todavía más agudo cuando la empresa o el empleado estan con problemas económicos. Debe ser terrible tener que trabajar mal en esperanza que te despidan para que la indemnización te sirva de rescate en vez de mantenerte a ti y tu familia en caso de un despido... natural digamos.
En los últimos años he escuchado de varias propuestas para resolver este problema. La reacción viceral de la mayoría de los empleados es estar contra cambios de bajar el monto de indemnización sin escuchar la propuesta completa. Aunque personalmente no comparto esa visión, ya que no creo que los intereses de los empleados y de los empleadores tienen que necesariamente estar opuestos, la puedo entender. Hay que saber que el precio de trabajo está deprimido por esta legislación ya que los actores en el mercado tienen que tomar en cuenta el posible costo de indemnizaciones. Entonces si se cambiara solamente el monto sin cambiar los terminos todos los empleados tendrían que re-negociar sus contratos, algo sumamente ineficiente y que probablemente llevaría a mucha gente simplemente tratar de cambiarse de trabajo (otra cosa muy ineficiente especialmente para las empresas) y así recuperar el costo de los perdidos beneficios via el salario.
Una de las propuestas era cambiar el monto de indemnización a la mitad del actual (un mes por cada año trabajado) pero por otro lado flexibilizar la indemnización para que sirva también para los casos de cualquier tipo de despido y, mucho más importante todavía, para los casos de renuncias por cualquier motivo. En este caso los incetivos perversos se pierden por completo (aunque estoy seguro que surgen otros como por ejemplo renunciar un mes antes de jubilarse). A mi personalmente me gusta esta propuesta (que conste: llevo años trabajando como independiente, esto ni me da ni me quita) pero quedan, en mi opinión, por lo menos dos problemas:
1. Como ya dije, el precio de trabajo bajo la antigua legislación estaba deprimido. Habría que ver si la formula de 1/2 de beneficios por la suma flexibilzación de terminos de indemización realmente equilibria los beneficios ganados con los beneficios perdidos (tanto para los empleadores como para los empleados).
2. Indemnización todavía sería pagada por el empleador aunque practicamente ahora se garantizaría la necesidad de la misma (los únicos dos casos que se me ocurren donde no se pagaría es la muerte y la jubilación... pero esos casos también se podrian incluir dentro de los casos de "indemnización") El problema surge cuando el empleador está en quiebra. Creo que por eso sería mejor cambiar el actual seguro de desempleo para que se le agruegué 1/24 del sueldo imponible cada mes. Significaría un aumento de 4.17% del costo de todos los contratos en el país pero como los empleadores ya están pagando 2.4% para los contratos nuevos para el seguro de desempleo (otra cosa más que deprime el precio del trabajo... exceptio si creen en la varita mágica) creo que con un aumento de 2% (para el empleador solamente) quedariamos más que bien.
Pero aunque decidimos no bajar el monto de indemnización *igual* creo que sería mejor flexibilizarlo. No sería lo ideal ya que el costo de dar empleo subiría (que necesariamente lleva a menor precio de trabajo) pero creo que sería mucho mejor para nuestra economía eliminar los incentivos perversos de los empleadores y de los empleados. Me imagino que si algún día realmente flexibilizamos el mercado laboral de esta forma, vamos a ver una orgia de despidos y renuncias y pronto después un aumento de productividad ya que por un lado los empleados van a cambiarse más fácil de empleadores malos a mejores por no sentirse cautivados por la "promesa" de indemnización, y por otro lado los empleadores van a despedir más facilmente a los trabajadores malos y emplear mejores por no sentirse cautivados por la "amenaza" de indemnización.
Como se puede ver por lo escrito no soy ningun economista pero filo, por algo el blog se llama "publicamente equivocado".

